Cuándo cambia el color y cuándo se fija
Muchos bebés nacen con muy poco pigmento en la parte delantera del iris, y por eso sus ojos pueden verse muy azules o grises las primeras semanas. Durante los primeros meses se acumula más pigmento y los ojos suelen oscurecerse: el azul puede volverse menos azul, pasar a verde o avellana, o volverse marrón del todo.
El cambio es más rápido al principio. Se frena a partir de los seis meses más o menos, pero todavía puede quedar mucho por cambiar. En la mayoría de los niños, el color ha dejado de cambiar hacia el final del primer año. En algunos sigue variando varios años más.
Por eso un pediatra que escribe para la Academia Americana de Pediatría no se pronuncia sobre el color de ojos de un bebé hasta que tiene al menos un año. Si quieres saber exactamente cuántos meses tiene tu bebé, la calculadora de edad del bebé te lo calcula.
No todos los bebés empiezan con los ojos azules
Nacer con los ojos azules es frecuente, pero no es la regla. En un estudio con 192 recién nacidos sanos de un hospital infantil de California, el 63 % tenía los ojos marrones al nacer, alrededor del 21 % los tenía azules y alrededor del 6 %, verdes o avellana. En casi todos los demás, el color era difícil de juzgar en las fotos.
Así que, si tu bebé nació con los ojos marrones, no tiene nada de raro. Si nació con los ojos azules o grises, todavía es pronto para saber cómo acabarán.
De dónde viene el color de los ojos
El color del iris depende de cuánta melanina, un pigmento marrón, hay en sus capas delanteras. Las células de pigmento que fabrican poca melanina dan ojos azules, algo más da ojos verdes o avellana, y mucha da ojos marrones, el color más frecuente.
Los ojos azules no tienen nada de pigmento azul. Se ven azules por la misma razón que el cielo y el agua: dispersan la luz de tal forma que rebota más luz azul hacia fuera.
Cuánta melanina fabrica el iris lo deciden los genes de los dos progenitores biológicos. Dos genes del cromosoma 15, OCA2 y HERC2, son los que más pesan. MedlinePlus Genetics cita ocho más con un papel menor, y sus efectos se combinan para dar toda la gama de colores de ojos.
Lo que pueden decir los ojos de los padres
La calculadora del color de ojos del bebé de más arriba usa el modelo clásico de dos genes. Un gen tiene una versión marrón y otra azul; el otro, una versión verde y otra azul. El marrón gana al verde, y el verde gana al azul. Un progenitor puede llevar oculta una versión más clara sin que se note, y así es como dos progenitores de ojos marrones pueden tener un hijo de ojos azules.
Algunos ejemplos de lo que dice el modelo:
- Un progenitor de ojos marrones y otro de ojos azules: 50 % marrones, 25 % verdes, 25 % azules. El mismo pediatra de la Academia Americana de Pediatría lo resume así: las probabilidades están más o menos igualadas.
- Dos progenitores de ojos azules: azules en el modelo. En la vida real, un hijo de ojos azules es muy probable, pero no seguro.
Por qué es solo una estimación
El modelo de dos genes es una simplificación. Antes se pensaba que el marrón era sin más dominante sobre el azul, así que dos progenitores de ojos azules nunca podrían tener un hijo de ojos marrones. MedlinePlus Genetics dice que ese modelo es demasiado simple: es poco frecuente, pero unos padres de ojos azules pueden tener hijos de ojos marrones, porque muchos genes trabajan juntos.
La calculadora supone además que cada progenitor lleva todas las versiones ocultas que su color de ojos permite, y eso no se cumple en todas las familias. Toma sus porcentajes como una guía divertida de lo que es probable, no como una predicción para tu bebé.
El color de los ojos puede incluso seguir cambiando pasados los primeros años. En un estudio de larga duración con más de 1.500 gemelos y mellizos de Louisville (Kentucky), la mayoría de los niños tenía un color de ojos estable a los 6 años. Pero los autores calcularon que entre el 10 % y el 15 % de los participantes blancos seguían notando cambios durante la adolescencia y hasta la edad adulta. Los gemelos idénticos mantuvieron un color de ojos casi igual entre ellos, mientras que los mellizos se fueron pareciendo menos con la edad, lo que sugiere que la tendencia a cambiar también es en parte genética.
Cuándo consultar al pediatra
Que los ojos de un bebé cambien de color durante el primer año es normal y esperable. Algunas cosas sí merecen una revisión, sin sacar conclusiones precipitadas:
- Ojos de colores claramente distintos. Si un ojo es marrón y el otro azul, por ejemplo, coméntaselo al pediatra.
- Un brillo blanco en la pupila. El NHS, el servicio de salud británico, aconseja pedir una cita urgente con el médico (en el Reino Unido, también con un óptico) si notas un brillo o un reflejo blanco en el centro del ojo de tu hijo, que también puede verse en las fotos hechas con flash.
- Otros cambios. Unos ojos que miran en direcciones distintas, o un iris que cambia de color por su cuenta, también merecen comentarse con el pediatra o con la enfermera de pediatría.
Ninguna de estas señales es un diagnóstico. Son simplemente cosas que un médico debe ver por sí mismo.