Cómo se calcula la fecha de concepción
Matronas y médicos datan el embarazo desde el primer día de la última regla, y un embarazo completo dura 280 días (40 semanas) desde ese día hasta la fecha probable de parto. Pero la concepción no ocurre ese primer día, sino en torno a la ovulación, que en un ciclo típico de 28 días llega unos 14 días después.
Por eso la calculadora cuenta 266 días (38 semanas) hacia atrás desde la fecha de parto para encontrar el día más probable de la concepción. Es la misma regla que usa la calculadora de fecha de parto, solo que al revés: la fecha de concepción más 266 días da la fecha probable de parto.
Si introduces una fecha de nacimiento, la calculadora necesita saber cuánto duró el embarazo. Parte de la fecha de nacimiento, retrocede la duración del embarazo para encontrar el primer día de la última regla y después suma 14 días. Si dejas la duración en 40 semanas, una fecha de nacimiento funciona exactamente igual que una fecha de parto.
Un ejemplo práctico
Imagina que tu fecha probable de parto es el 8 de octubre de 2026. Si cuentas 266 días hacia atrás, llegas al 15 de enero de 2026: esa es la fecha de concepción más probable. El margen a su alrededor, dos días antes y dos días después, va del 13 al 17 de enero.
Ahora imagina que tu bebé nació el 17 de septiembre de 2026, con 37+0, tres semanas antes de esa fecha. Un embarazo de 37 semanas son 259 días, así que la última regla empezó el 1 de enero de 2026 y lo más probable es que la concepción fuera 14 días después, de nuevo el 15 de enero. Nacer antes no cambia cuándo empezó el embarazo; solo significa que duró menos.
Qué significa el resultado
La calculadora te da tres datos:
- La fecha de concepción más probable. Es el día de la ovulación, cuando el óvulo y el espermatozoide se encuentran. El óvulo solo vive alrededor de un día después de liberarse, así que la fecundación ocurre ese mismo día o muy cerca de él.
- Un margen probable de cinco días, dos antes y dos después de la estimación. La ovulación no llega justo el día 14 en todas las personas: el tiempo entre la ovulación y la regla siguiente es bastante estable, pero la primera mitad del ciclo varía de una persona a otra y de un mes a otro.
- Los días fértiles anteriores. Los espermatozoides pueden sobrevivir varios días, normalmente hasta cinco, así que una relación sexual en los cinco días previos a la ovulación todavía puede dar lugar a un embarazo. Por tanto, la relación que llevó a la concepción pudo ser unos días antes de la propia fecha de concepción.
Por eso la fecha de la concepción y la de la relación sexual que inició el embarazo no siempre coinciden, y por eso nadie puede fijar ninguna de las dos en un día concreto solo a partir de una fecha de parto.
Qué precisión tiene
El resultado solo puede ser tan preciso como la fecha que introduzcas.
- Una fecha de parto de una ecografía temprana es el mejor punto de partida. Al principio del embarazo los bebés crecen a un ritmo muy parecido, así que una ecografía entre las semanas 8 y 14, más o menos, data el embarazo con un margen de unos 5 a 7 días.
- Una fecha de parto calculada solo con la última regla da por hecho un ciclo regular de 28 días. Con ciclos más largos o irregulares, la ovulación pudo ser días o incluso semanas más tarde de lo que supone la calculadora.
- Una fecha de nacimiento es exacta, pero importa cuánto duró el embarazo. El informe del parto o la cartilla de salud del bebé suelen recogerlo en semanas más días, por ejemplo 38+2. Si no lo sabes, lo habitual es suponer 40 semanas, pero la mayoría de los bebés nace entre las semanas 37 y 42, así que la estimación puede desviarse entonces un par de semanas.
Tras una FIV las fechas se conocen con exactitud, así que no necesitas ninguna estimación: sobre el papel, la concepción es el día de la punción ovárica y la fecundación, y tu clínica tendrá esas fechas.
Límites de esta calculadora
Esta herramienta da la estimación de manual, la misma que haría una matrona con un gestograma. No puede saber cuánto duran tus ciclos, cuándo ovulaste de verdad ni cómo se dató el embarazo. Tampoco es lo bastante precisa para distinguir entre dos fechas separadas por unos pocos días, así que nunca debe usarse para decidir cuestiones de paternidad ni para zanjar un desacuerdo. Si quieres confirmar las fechas de tu propio embarazo, tu matrona o tu médico pueden revisar contigo los resultados de tus ecografías.