Cómo funciona la calculadora
La calculadora usa las recomendaciones del Instituto de Medicina de EE. UU. (IOM), hoy integrado en las National Academies, publicadas en 2009. Son las pautas sobre aumento de peso en el embarazo más utilizadas y cuentan con el respaldo del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos.
El aumento recomendado depende de tu índice de masa corporal (IMC) antes del embarazo: tu peso en kilos dividido entre tu estatura en metros al cuadrado. La calculadora obtiene tu IMC, lo sitúa en una de las cuatro categorías habituales y muestra el rango que corresponde para un solo bebé o para gemelos (o mellizos).
| IMC antes del embarazo | Un bebé | Gemelos (provisional) |
|---|---|---|
| Bajo peso: menos de 18,5 | 12,5 a 18 kg | Sin rango del IOM |
| Peso saludable: 18,5 a 24,9 | 11,5 a 16 kg | 17 a 25 kg |
| Sobrepeso: 25 a 29,9 | 7 a 11,5 kg | 14 a 23 kg |
| Obesidad: 30 o más | 5 a 9 kg | 11 a 19 kg |
Si indicas tu semana actual, la calculadora también muestra lo habitual hasta ese momento. El IOM parte de un aumento de unos 0,5 a 2 kg en el primer trimestre (hasta la semana 13). Después da un aumento semanal típico para cada categoría: unos 0,44 a 0,58 kg por semana con bajo peso, 0,35 a 0,50 kg con peso saludable, 0,23 a 0,33 kg con sobrepeso y 0,17 a 0,27 kg con obesidad. La calculadora suma al rango del primer trimestre el aumento semanal de cada semana posterior a la 13. Para gemelos, el IOM no da ritmos semana a semana.
Un ejemplo práctico
Imagina que pesabas 65 kg antes del embarazo y que mides 165 cm. Tu IMC es 65 dividido entre 1,65 al cuadrado, es decir, 23,9: un peso saludable. Para un solo bebé, el aumento total recomendado es de 11,5 a 16 kg.
A las 24 semanas, han pasado 11 semanas desde el final del primer trimestre. El extremo bajo es 0,5 kg más 11 semanas a 0,35 kg, unos 4,5 kg. El extremo alto es 2 kg más 11 semanas a 0,5 kg, 7,5 kg. Así que lo habitual a las 24 semanas es haber ganado más o menos de 4,5 a 7,5 kg.
Si esperaras gemelos con el mismo IMC, el rango provisional sería de 17 a 25 kg.
Adónde va el peso
Solo alrededor de una cuarta parte del peso que ganas es el bebé. Para un aumento total de unos 12,5 kg, el reparto es más o menos este:
- el bebé: unos 3,5 kg
- la placenta y el líquido amniótico: unos 1,5 kg
- el aumento del útero y de los pechos: unos 1,5 kg
- más sangre y otros líquidos corporales: unos 3 kg
- reservas de grasa, que ayudan al cuerpo a prepararse para la lactancia: unos 3 kg
Por eso un aumento dentro del rango es sano y esperable, y por eso buena parte de ese peso se va en las semanas posteriores al parto.
Qué significa el resultado
Los rangos describen lo que, en grandes estudios, se asocia con los mejores resultados para ti y para tu bebé. Ganar bastante más de lo que indica el rango se asocia con más probabilidades de tener un bebé grande, de acabar en cesárea y de conservar kilos de más después del embarazo. Ganar bastante menos se asocia con más probabilidades de un bebé pequeño o de un parto prematuro. Dentro del rango hay mucho margen para la variación normal: no hay dos embarazos que sigan la misma curva.
Las cifras semanales son medias. El peso sube y baja con los líquidos, las comidas y la hora del día, así que una sola pesada dice poco. Si quieres llevar un control, pésate a la misma hora del día, cada una o dos semanas, y fíjate en la tendencia.
No todos los países usan estos rangos. En el Reino Unido, por ejemplo, no hay objetivos oficiales de aumento de peso, y el NHS señala que la mayoría de las personas gana entre 10 y 12,5 kg, sobre todo a partir de la semana 20. Allí, la matrona puede pesarte en la primera cita y después solo si hay algún motivo para hacerlo.
Límites de esta calculadora
El IMC es una medida aproximada: no distingue el músculo de la grasa, y se aplican los mismos puntos de corte a todo el mundo, aunque los riesgos para la salud con un mismo IMC varían de una persona a otra. Los rangos del IOM se elaboraron sobre todo a partir de estudios en Estados Unidos, y los de gemelos son provisionales. La calculadora tampoco puede tener en cuenta situaciones como la diabetes, la hipertensión o unos antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria, que cambian las recomendaciones.
Usa el resultado como punto de partida para una conversación, no como un objetivo. Tu matrona o tu médico conocen tu historia y pueden decirte qué aumento de peso es sano en tu caso y qué hacer si te preocupa ganar demasiado o demasiado poco.